lunes, 19 de diciembre de 2011

La expresión oral como estrategia de comunicación en el contexto de la pedagogía de la comunicación.

Teresa Padilla Rivera y Miguel A. Valladares Herrera

Asesora: Alejandra Lugo Elizalde

Ante todo, un saludo a todos y todas nuestras compañeras y compañeros del Diplomado Superior de Formación de Tutores para el Acompañamiento Integral de Jóvenes de la Educación Media Superior y a nuestra estimada Asesora Alejandra Lugo. También un afectuoso saludo a todos las y los posibles usuarios de este blog, que esperamos satisfaga sus necesidades de conocimiento acerca del papel que tiene la expresión oral en el contexto pedagógico.

Como decíamos en la presentación, esta es una actividad que parte del análisis de fragmentos de dos filmes: “El discurso del rey” y “El amor tiene dos caras”. Más que concentrar esfuerzos en hacer una sinopsis de los videos, lo importante es mencionar qué nos aportan para lograr comprender la importancia de la expresión oral como estrategia comunicativa.

Baste decir que en ambas películas los protagonistas descubren la importancia de poder expresar de forma clara y asertiva sus propósitos comunicativos, es decir, el motivo e intención por el cual deben hacer uso de la lengua oral y el efecto que esperan causar en sus interlocutores (informar, convencer y sensibilizar a la población de un país sobre la situación bélica a la que se enfrentarán en “el discurso del rey” y lograr establecer un puente comunicativo didáctico entre los alumnos y el profesor en “el amor tiene dos caras”.).

Sin importar el contexto en el que nos desenvolvamos, aprender a expresar con claridad nuestros conocimientos y sentimientos es vital ya que la comunicación es la base de nuestra convivencia humana, el sustento de nuestra naturaleza gregaria y por tanto, si logramos realizarlo de forma adecuada (en las diversas circunstancias que se puede generar, con variados medios y canales), los resultados se optimizarán para los fines o propósitos comunicativos que nos planteemos según nuestros intereses y necesidades.

Para esto tenemos que conocer y comprender las implicaciones de la comunicación oral, que como dice Martín (1998, citado por Roldán):

“…es una realidad eminentemente compleja, considerando la articulación,  la organización de la expresión y del discurso, las estrategias mentales, el contexto comunicativo, etc. En términos generales, la competencia comunicativa consiste en un conjunto de  conocimientos y capacidades generales subyacentes al uso de la lengua que le  permite a un hablante nativo saber cuándo hablar y cuándo callar, sobre qué  hablar, con quién, dónde,  cuándo y de qué hablar.”

Orientándonos específicamente al aspecto educativo, es de reconocer lo que mencionan Gutiérrez y Berrocal (2010), cuando dicen que la expresión oral antes que la escritura y la lectura, son la base para la educación de los niños y tiene su principio en la convivencia, donde se desarrollan las competencias fundamentales para la vida, antes de entrar al proceso de alfabetización.

Pero esa convivencia también tiene lugar en el espacio escolar y considerando que constantemente estamos en aprendizaje, la manera en que se lleve a cabo dentro de las aulas, desde un criterio educativo específico, condicionará de forma importante el aprendizaje expresivo de los estudiantes y les beneficiará o perjudicará en su forma de comunicarse en éste y cualquier otro espacio.

Como dice Mario Kaplun (1998), “a cada tipo de educación corresponde una determinada concepción y una determinada práctica de la comunicación” es decir, que si nosotros y nosotras como docentes trabajamos desde un modelo exógeno de educación (que privilegie los contenidos o los efectos en el proceso de enseñanza-aprendizaje), estaremos estableciendo barreras para que nuestros estudiantes desarrollen una comunicación asertiva y efectiva.
Por otro lado, si nosotros transformamos nuestro paradigma de educación en uno que le ponga énfasis a los procesos e identifique al educando como un sujeto, que humanice las relaciones sociales y escolares, que sea participativa, problematizante e interpelante; entonces, estaremos facilitando su aprendizaje y lograremos que sientan mayor confianza para expresarse con claridad, asertividad y bajo un criterio democrático que respete las diferencias, las experiencias de los demás y teniendo en claro la importancia de escuchar “al otro”.

Recordemos que desarrollar nuestra capacidad comunicativa, trae consigo mejores posibilidades de empleo, de estudio, en las relaciones humanas y sociales y desde luego, la propia superación individual. Por ello debemos estimular en el estudiante y en nosotros mismos como docentes, el desarrollo de competencias para expresarse con asertividad, fluidez y claridad, con óptima pronunciación y entonación, empleado con propiedad las palabras.

Citamos el acuerdo no. 447 de la Reforma Integral de Educación Media Superior,  donde se establecen las competencias que debemos adquirir en este sentido los docentes y que a la letra dice: “Lleva a la práctica procesos de enseñanza y de aprendizaje de manera efectiva, creativa e innovadora a su contexto institucional.”  Con el correspondiente atributo: “Comunica ideas y conceptos con claridad en los diferentes ambientes de aprendizaje y ofrece ejemplos pertinentes a la vida de los estudiantes”.

Por otra parte,  dentro del las competencias genéricas a desarrollar por los y las estudiantes, mencionadas en el acuerdo no. 444, Capítulo II De Las Competencias Genéricas, dice: Escucha, interpreta y emite mensajes pertinentes en distintos contextos mediante la utilización de medios, códigos y herramientas apropiados”.
Y establece los siguientes atributos:
-Expresa ideas y conceptos mediante representaciones lingüísticas, matemáticas o gráficas.
-Aplica distintas estrategias comunicativas según quienes sean sus interlocutores, el contexto en el que se encuentra y los objetivos que persigue.
-Identifica las ideas clave en un texto o discurso oral e infiere conclusiones a partir de ellas.
-Maneja las tecnologías de la información y la comunicación para obtener información y expresar ideas.

Desde luego, como docentes no podemos propiciar el desarrollo de las competencias en el alumno, si primero no somos congruentes en su práctica nosotros mismos. Por eso es importante proponernos a desarrollar capacidades para la conversación, el diálogo, el debate, el relato, la presentación de informes orales, entre otras formas de la comunicación oral.   Todo ello nos dotará de las herramientas que hacen posible facilitar a nuestros alumnos el aprendizaje estos mismos recursos y desarrollar de este modo, las competencias genéricas en expresión oral.


Para esto, debemos estimular en los alumnos la participación en situaciones comunicativas reales,  iniciar con los ensayos presentados en clases y posteriormente traspasar los muros del aula para llegar a establecer diálogos públicos, para auditorios heterogéneos en el que se desarrollen actividades dinámicas y motivadoras.  El establecimiento de talleres de expresión en donde se propicie el desarrollo de la creatividad, el juicio crítico y la solución de los problemas que ayuden a generar en  nuestros alumnos la capacidad de convencimiento fundamentado, mediante la expresión clara de las ideas.

Para Cassany (2000), la expresión oral también implica desarrollar nuestra capacidad de escuchar para comprender lo que nos dicen los demás. Por otra parte, como ya hemos mencionado, es importante considerar las actitudes dentro de la expresión oral. Todo ello contribuye a  desarrollar las siguientes competencias, que al igual que lo anteriormente mencionado,  constituyen el perfil del egresado en el marco de la RIEMS:

·         Sustenta una postura personal sobre temas de interés y relevancia general, considerando otros puntos de vista de manera crítica y reflexiva Y que considera los siguientes atributos:
        Evalúa argumentos y opiniones e identifica prejuicios y falacias.
        Estructura ideas y argumentos de manera clara, coherente y sintética.

·         Participa con una conciencia cívica y ética en la vida de su comunidad, región, México y el mundo. Sus atributos:
Privilegia el diálogo como mecanismo para la solución de conflictos.
Toma decisiones a fin de contribuir a la equidad, bienestar y desarrollo democrático de la sociedad.

·         Mantiene una actitud respetuosa hacia la interculturalidad y la diversidad de creencias, valores, ideas y prácticas sociales. Siendo sus atributos:
Dialoga y aprende de personas con distintos puntos de vista y tradiciones culturales mediante la ubicación de sus propias circunstancias en un contexto más amplio.
Asume que el respeto de las diferencias es el principio de integración y convivencia en los contextos local, nacional e internacional.

Por todo lo anteriormente expuesto, se pretende concientizar sobre la importancia de la expresión oral y la consecuente obtención de competencias comunicativas, que sin duda  permitirán a nuestros estudiantes convivir con éxito en mundo de hoy y del mañana.




REFERENCIAS:
Cassany, D. (2000). “Enseñar la Lengua”. 4ta Ed. GRAO: Barcelona.

Diario Oficial de la Nación (2008). En Acuerdo 442. Anexo. Reforma Integral de la Educación Media Superior. En archivo.

Diario Oficial de la Nación (2008). En Acuerdo 444. Anexo. Reforma Integral de la Educación Media Superior. En archivo.

GUTIERREZ, C & Berrocal, R. (2010). “Programa educativo para desarrollar competencias comunicativas en niños hospitalizados en el Instituto Nacional de Rehabilitación”. Acta Pediátrica de México V. 31 No. 1. INP: México.

Roldan, E. (2004). “La competencia comunicativa y la expresión  oral”.  Documentos Lingüísticos y Literarios 26-27: 31-32  www.humanidades.uach.cl/documentos_linguisticos/document.php?id=52

Kaplun, Mario (1998). Pedagogía de la Comunicación. Ediciones de la Torre: Madrid.








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